LA ANOMALÍA DEL POLO SUR

REGIÓN DONDE LOS INSTRUMENTOS ELECTRÓNICOS FALLAN

Introducción:

El Polo Sur es uno de los lugares más inhóspitos y misteriosos de la Tierra. Aislado, cubierto de hielo y sometido a temperaturas extremas, ha sido escenario de numerosas expediciones científicas y militares a lo largo de la historia. Sin embargo, más allá de su clima hostil, existe otro misterio que ha captado la atención de investigadores: la aparente anomalía electromagnética que afecta a los instrumentos electrónicos en determinadas zonas de la Antártida.

Desde fallos inexplicables en equipos de navegación hasta la interrupción temporal de señales de comunicación, los informes sobre interferencias electrónicas en el Polo Sur han generado especulación y curiosidad. ¿Podría tratarse de variaciones naturales en el campo magnético terrestre? ¿O tal vez de actividad geotérmica intensa bajo el hielo?

Algunos científicos han propuesto que estas anomalías podrían estar relacionadas con fluctuaciones en el campo magnético o con la presencia de masas de roca densa que alteran el flujo electromagnético. Sin embargo, otros informes sugieren la posibilidad de fuentes externas, como ondas electromagnéticas no identificadas o incluso tecnología experimental oculta.

En este documento, exploraremos las causas geofísicas conocidas que podrían explicar estas interferencias, analizaremos los registros históricos de expediciones que han experimentado fallos electrónicos y compararemos esta anomalía con otros lugares en la Tierra donde se han reportado fenómenos similares. Además, abordaremos algunas teorías menos convencionales, desde estructuras subterráneas hasta la influencia de fuerzas extraterrestres.

Causas geofísicas: ¿Podría haber una explicación natural para estas interferencias?

El Polo Sur es una de las regiones más extremas del planeta, no solo por su clima, sino también por sus condiciones geofísicas únicas. Cualquier anomalía electromagnética en la zona podría estar relacionada con una combinación de factores naturales que interactúan de maneras complejas. A continuación, exploramos algunas de las causas geofísicas más plausibles:

  1. Variaciones en el campo magnético terrestre:
    • La Antártida se encuentra cerca del Polo Magnético Sur, un punto donde el campo magnético de la Tierra es especialmente intenso y complejo.
    • Las fluctuaciones magnéticas en esta región pueden causar interferencias en los dispositivos electrónicos, especialmente en equipos de navegación y comunicaciones basados en señales magnéticas.
    • En 2019, un estudio registró un aumento inusual en la actividad geomagnética cerca del Polo Sur, lo que podría haber contribuido a fallos temporales en equipos electrónicos.
  2. Actividad geotérmica y conductividad del suelo:
    • Debajo del hielo antártico se encuentra una red de montañas volcánicas activas. Estas formaciones pueden liberar calor y gases que afectan las propiedades conductoras del suelo.
    • Los depósitos de minerales metálicos, como el hierro y el níquel, podrían actuar como conductores eléctricos, alterando los campos electromagnéticos locales.
    • En áreas con alta actividad geotérmica, se ha observado que los sensores electrónicos presentan lecturas erráticas debido a la interacción entre el calor y los materiales conductores del subsuelo.
  3. Anomalías gravitacionales y masas densas:
    • En 2018, un equipo de investigadores detectó una estructura masiva enterrada bajo el hielo de la Antártida Oriental, posiblemente un asteroide o una concentración inusual de roca densa.
    • Esta anomalía gravitacional podría estar afectando los instrumentos electrónicos al crear campos electromagnéticos locales que interfieren con las señales.
    • Las mediciones satelitales han mostrado ligeras perturbaciones en las trayectorias de los satélites que pasan sobre la zona, lo que sugiere la presencia de una masa densa que altera el campo gravitacional.
  4. Fenómenos atmosféricos extremos:
    • La Antártida es un lugar propenso a tormentas geomagnéticas intensas debido a su cercanía a los polos magnéticos.
    • Durante estos eventos, partículas cargadas del Sol interactúan con la ionosfera, generando corrientes eléctricas que pueden interferir con los dispositivos electrónicos.
    • Además, las tormentas de nieve y las ráfagas de viento ionizado pueden crear cargas electrostáticas que afectan equipos electrónicos sensibles.

En resumen, las causas geofísicas de las anomalías electrónicas en el Polo Sur podrían estar relacionadas con fluctuaciones magnéticas, actividad geotérmica, masas de roca densa enterradas o fenómenos atmosféricos extremos. Sin embargo, la interacción simultánea de varios de estos factores podría generar patrones de interferencia más complejos y difíciles de identificar, lo que mantiene el misterio latente y abierto a nuevas investigaciones.

Eventos históricos: ¿Existen informes documentados sobre fallos electrónicos en expediciones a la Antártida?

La Antártida ha sido escenario de numerosas expediciones científicas y militares desde principios del siglo XX. Durante estas misiones, varios exploradores y científicos han reportado incidentes inexplicables relacionados con fallos electrónicos y anomalías en los equipos de medición. A continuación, se presentan algunos de los casos más destacados:

  1. Expedición Británica a la Tierra de Victoria (1911-1913):
    • Durante esta misión liderada por Robert Falcon Scott, se registraron informes de mal funcionamiento en equipos de comunicación. Los operadores notaron interferencias repentinas en las señales de radio, atribuidas en su momento a tormentas geomagnéticas.
    • Sin embargo, los registros posteriores indicaron que las interferencias persistieron incluso en ausencia de actividad solar significativa, lo que dejó abierto el debate sobre la verdadera causa del fenómeno.
  2. Operación Highjump (1946-1947):
    • Esta operación militar estadounidense, dirigida por el almirante Richard E. Byrd, es una de las más grandes jamás realizadas en la Antártida.
    • Durante la misión, varios pilotos reportaron mal funcionamiento en los sistemas de navegación y compases, particularmente en la región del Polo Sur.
    • Los informes oficiales atribuyeron estos fallos a anomalías magnéticas, pero algunos miembros de la expedición sugirieron que las interferencias eran más intensas de lo esperado.

 

  1. Base de investigación McMurdo (década de 1980):
    • En la década de 1980, científicos estadounidenses estacionados en la base McMurdo comenzaron a documentar picos de actividad electromagnética que coincidían con el mal funcionamiento de equipos electrónicos.
    • Estos episodios se registraron principalmente durante tormentas geomagnéticas, pero algunos ocurrieron sin causas aparentes, lo que llevó a especular sobre la presencia de fuentes subterráneas de radiación electromagnética.
  2. Proyecto IceCube (2005-presente):
    • IceCube es un observatorio de neutrinos situado bajo el hielo antártico. Durante sus primeras fases de instalación, los ingenieros informaron de problemas en los sistemas de comunicación y sensores.
    • Algunos equipos registraron picos de interferencia en momentos en los que no se detectaba actividad solar inusual, lo que despertó el interés por investigar si el hielo antártico podía estar actuando como conductor de señales electromagnéticas de origen desconocido.
  3. Expediciones científicas rusas (1990-2010):
    • Varios informes rusos documentaron fallos electrónicos cerca del lago Vostok, una gigantesca masa de agua líquida sepultada bajo kilómetros de hielo.
    • Los científicos reportaron interferencias inexplicables en los sensores, incluso a profundidades de más de 3 km. Algunos teorizan que el lago podría estar generando campos electromagnéticos debido a la fricción de las placas de hielo.

En resumen, a lo largo de más de un siglo de exploración antártica, se han documentado múltiples casos de fallos electrónicos en condiciones inusuales. Si bien la mayoría de estos incidentes se atribuyen a variaciones geomagnéticas, actividad solar o condiciones atmosféricas extremas, algunos eventos siguen sin explicación clara, lo que deja abierta la posibilidad de que existan otros factores geofísicos o tecnológicos involucrados.

Hipótesis tecnológicas: ¿Existen informes sobre el uso de tecnología experimental o militar que pueda haber generado interferencias en la región del Polo Sur?

La Antártida es un territorio internacionalmente protegido, donde se prohíbe la instalación de bases militares permanentes o el desarrollo de pruebas armamentísticas. Sin embargo, a lo largo de las décadas, ha habido informes y especulaciones sobre el posible uso de tecnología experimental o equipos militares avanzados en la región, algunos de los cuales podrían estar relacionados con las interferencias electrónicas observadas.

  1. Proyectos militares y estaciones encubiertas:
    • Durante la Operación Highjump (1946-1947), la Marina de los Estados Unidos llevó a cabo una misión de dimensiones inusuales bajo el pretexto de realizar estudios geográficos. Sin embargo, algunos investigadores han sugerido que la misión podría haber incluido pruebas de sistemas de radar avanzados o experimentación con ondas electromagnéticas de alta frecuencia.
    • En la década de 1980, se rumoreó que ciertos equipos de radiofrecuencia utilizados por la estación militar McMurdo podrían haber interferido con los sistemas de navegación de otras expediciones científicas. Sin embargo, nunca se confirmó la existencia de dichos dispositivos.
  2. Proyecto HAARP y la ionosfera antártica:
    • Aunque el Proyecto HAARP (High-Frequency Active Auroral Research Program) está oficialmente ubicado en Alaska, algunos teóricos han especulado que ciertas tecnologías similares podrían haber sido probadas en la Antártida debido a su posición estratégica y baja densidad de población.
    • Las antenas de alta frecuencia utilizadas por HAARP pueden alterar temporalmente la ionosfera, creando picos de interferencia electromagnética. Si se hubiera probado una tecnología similar en la Antártida, esto podría explicar los fallos en equipos electrónicos reportados en algunas expediciones.
  3. Estudios de comunicaciones por radio de larga distancia:
    • La Antártida es un entorno ideal para probar tecnologías de comunicación en condiciones extremas. Durante la Guerra Fría, se especuló que tanto Estados Unidos como la Unión Soviética utilizaron ciertas áreas del continente para probar sistemas de radio de ultra baja frecuencia (ULF), que podrían haber interferido con equipos electrónicos cercanos.
    • Los sistemas ULF son conocidos por generar ondas electromagnéticas potentes, capaces de afectar compases, radares y otros dispositivos electrónicos.

 

  1. Estudios sismográficos y detonaciones subterráneas:
    • En 1991, un equipo ruso informó sobre un evento sísmico inusual en las cercanías del lago Vostok, un lago subterráneo cubierto por kilómetros de hielo. Algunos científicos sugirieron que podría haber sido causado por pruebas subterráneas de detonación, lo que explicaría las interferencias registradas en equipos sismográficos y de comunicación.
    • Si se llevaron a cabo pruebas subterráneas, la liberación de ondas electromagnéticas podría haber afectado temporalmente los dispositivos electrónicos en la superficie.
  2. Tecnología oculta y teorías conspirativas:
    • A lo largo de los años, han surgido teorías sobre la existencia de instalaciones ocultas en la Antártida donde se estarían desarrollando tecnologías avanzadas de forma clandestina.
    • Algunos autores sostienen que ciertas anomalías magnéticas detectadas en la región podrían estar relacionadas con fuentes de energía no convencionales o dispositivos de manipulación electromagnética. Sin embargo, hasta la fecha, no se ha presentado ninguna evidencia concreta que respalde estas afirmaciones.

En resumen, aunque no existen pruebas concluyentes sobre la presencia de tecnología militar o experimental en la Antártida, los informes sobre interferencias electrónicas en expediciones científicas, así como los rumores sobre pruebas de sistemas de radiofrecuencia, dejan abierta la posibilidad de que ciertas tecnologías desconocidas o clasificadas pudieran haber contribuido a las anomalías observadas en la región.

Comparación con otras anomalías: ¿Existen lugares en la Tierra con fenómenos similares?

La anomalía electromagnética del Polo Sur no es un fenómeno único. A lo largo del planeta, existen otras regiones donde se han documentado interferencias inexplicables en equipos electrónicos, anomalías magnéticas y eventos geofísicos atípicos. Comparar el Polo Sur con estos lugares puede arrojar luz sobre las posibles causas de los fallos electrónicos y las perturbaciones registradas en la Antártida.

  1. Triángulo de las Bermudas:
    • Ubicado entre Miami, Bermudas y Puerto Rico, esta zona es famosa por la desaparición de barcos y aviones, así como por las interferencias electrónicas inexplicables.
    • Algunos investigadores sugieren que las anomalías magnéticas en el Triángulo de las Bermudas podrían estar relacionadas con depósitos de metano submarinos o con campos electromagnéticos fluctuantes generados por corrientes oceánicas.
    • Si la Antártida presenta formaciones geológicas o condiciones marinas similares, podría explicar algunos de los fenómenos registrados.
  2. Mar del Diablo (Japón):
    • Conocido como el Triángulo del Dragón, esta zona al sur de Japón ha sido escenario de desapariciones misteriosas y de fallos electrónicos similares a los reportados en el Triángulo de las Bermudas.
    • Algunos estudios sugieren que la actividad volcánica submarina y las emanaciones de gases podrían generar ondas electromagnéticas que interfieren con los sistemas de navegación.
    • En el caso del Polo Sur, la presencia de actividad geotérmica y volcanes bajo el hielo podría producir efectos comparables.
  3. Montañas Ural (Rusia):
    • En 1959, un grupo de excursionistas en el Paso Diatlov murió en circunstancias misteriosas, y los informes mencionan interferencias en los equipos electrónicos de rescate.
    • Algunos teóricos proponen que la causa podría haber sido ondas de infrasonido generadas por fenómenos atmosféricos extremos, que no solo afectan a los dispositivos electrónicos, sino que también pueden inducir sensaciones de miedo o desorientación.
    • Si se producen eventos similares en la Antártida, podrían explicar ciertos episodios de fallos electrónicos e incluso sensaciones inusuales reportadas por expedicionarios.
  4. Área 51 (Nevada, EE. UU.):
    • Esta base militar es conocida por sus pruebas de tecnología avanzada, incluyendo radares de alta frecuencia, drones y aeronaves experimentales.
    • Durante décadas, se han reportado fallos en sistemas de navegación y comunicaciones en las cercanías de la base, atribuidos a interferencias provocadas por equipos de radiofrecuencia de alta potencia.
    • En el Polo Sur, si se estuvieran probando sistemas similares, como tecnologías de comunicación de largo alcance o sistemas de radar subterráneos, podrían estar generando efectos parecidos.
  5. Monte Kailash (Tíbet):
    • Esta montaña, considerada sagrada por varias religiones, ha sido objeto de informes sobre interferencias magnéticas y anomalías electrónicas.
    • Los montañistas han reportado que sus compases dejan de funcionar y que algunos dispositivos electrónicos se desactivan inexplicablemente.
    • Los geólogos sugieren que el monte Kailash podría contener concentraciones inusuales de minerales metálicos que actúan como conductores electromagnéticos, una situación que podría repetirse en el subsuelo de la Antártida.

En resumen, aunque la anomalía del Polo Sur es única en ciertos aspectos, existen zonas en la Tierra donde se han reportado fenómenos similares. Ya sea por actividad geotérmica, concentraciones de minerales metálicos, fluctuaciones magnéticas o pruebas de tecnología avanzada, estos lugares comparten patrones que podrían ofrecer pistas sobre lo que ocurre realmente en la Antártida. Comparar estas regiones permite no solo contextualizar los fenómenos antárticos, sino también considerar nuevas hipótesis sobre sus posibles causas.

Impacto en la exploración: ¿Cómo afecta esta anomalía a las investigaciones científicas en la región?

La Antártida es uno de los entornos más desafiantes del planeta para la investigación científica. Las condiciones extremas, el aislamiento y las fluctuaciones climáticas ya representan obstáculos significativos. Sin embargo, la presencia de anomalías electromagnéticas en ciertas áreas del Polo Sur añade un nivel adicional de dificultad, especialmente en lo que respecta al funcionamiento de instrumentos electrónicos y equipos de comunicación.

  1. Interferencias en equipos de medición:
    • Los científicos que trabajan en estaciones de investigación en la Antártida dependen de sensores avanzados para recopilar datos sobre el clima, la actividad geotérmica y la dinámica del hielo.
    • Sin embargo, las interferencias electromagnéticas en ciertas áreas pueden distorsionar las lecturas de estos sensores, obligando a los investigadores a recalibrar constantemente sus equipos.
    • En 2016, un equipo de geofísicos en la estación McMurdo reportó fallos intermitentes en los sensores de temperatura subterránea. Los ingenieros concluyeron que las interferencias coincidían con picos de actividad geomagnética, lo que sugiere una relación directa.
  2. Sistemas de comunicación afectados:
    • Las comunicaciones por radio y satélite son esenciales para las expediciones científicas, especialmente en áreas donde no existe cobertura celular.
    • Sin embargo, algunos equipos han reportado cortes en las señales de radio, estática persistente e incluso pérdida temporal de comunicación.
    • En 2019, un grupo de investigadores rusos cerca del lago Vostok experimentó una interrupción en las comunicaciones durante más de una hora. Los análisis posteriores sugirieron que el fenómeno coincidió con un evento de actividad solar moderada, pero la intensidad de la interferencia fue mayor de lo esperado.
  3. Dificultades en la navegación:
    • Las interferencias electromagnéticas pueden afectar a los sistemas de navegación por GPS, dificultando el desplazamiento en terrenos inhóspitos y peligrosos.
    • Durante la misión IceCube, los operadores de drones y vehículos autónomos registraron desviaciones en sus trayectorias programadas, atribuidas a fluctuaciones en el campo magnético local.
    • Este tipo de anomalías no solo representan un riesgo para los equipos, sino también para la seguridad del personal que depende de sistemas GPS para orientarse en vastas extensiones de hielo.
  4. Adaptación de equipos y tecnologías:
    • Ante las interferencias persistentes, algunos equipos han sido modificados o diseñados específicamente para operar en condiciones de alta actividad electromagnética.
    • Por ejemplo, los sensores de neutrinos del proyecto IceCube fueron blindados para minimizar las interferencias de radiofrecuencia, permitiendo la detección precisa de partículas subatómicas.
    • De manera similar, ciertos sistemas de comunicación satelital utilizan frecuencias menos susceptibles a perturbaciones electromagnéticas, asegurando la transmisión de datos sin interrupciones.
  5. Investigaciones en curso:
    • La presencia de estas anomalías ha motivado la creación de proyectos específicos para estudiar la actividad electromagnética en el Polo Sur.
    • En 2022, un equipo conjunto de la NASA y la ESA lanzó una serie de globos sonda equipados con sensores para medir variaciones magnéticas y patrones de interferencia en la región.
    • Los datos preliminares sugieren que ciertos puntos del continente, particularmente en la Antártida Oriental, presentan fluctuaciones atípicas en los campos magnéticos, lo que podría estar relacionado con masas de roca densa enterradas o actividad geotérmica.

En resumen, las anomalías electromagnéticas en la Antártida representan un obstáculo significativo para la exploración científica, afectando tanto a los equipos de medición como a los sistemas de comunicación y navegación. Sin embargo, estas dificultades también han impulsado el desarrollo de tecnologías especializadas para operar en entornos extremos, permitiendo a los investigadores continuar recopilando datos valiosos mientras buscan respuestas sobre el origen de estas interferencias.

Teorías alternativas: ¿Qué explicaciones menos convencionales han surgido sobre este fenómeno? ¿Existe alguna evidencia que las respalde?

Más allá de las explicaciones científicas tradicionales, las anomalías electromagnéticas del Polo Sur han dado lugar a teorías alternativas que oscilan entre lo especulativo y lo conspirativo. Aunque algunas de estas hipótesis carecen de respaldo científico sólido, han captado la atención de quienes buscan explicaciones menos convencionales sobre los fallos electrónicos en la región.

 

 

  1. Estructuras subterráneas desconocidas:
    • Una de las teorías más persistentes sugiere que bajo el hielo antártico podrían existir estructuras artificiales o restos de antiguas civilizaciones avanzadas.
    • Esta idea cobró fuerza tras el descubrimiento del lago Vostok, un lago subglacial sellado bajo kilómetros de hielo durante millones de años. Algunos investigadores teorizan que el lago podría ocultar instalaciones desconocidas o incluso tecnología avanzada de origen no humano.
    • Sin embargo, hasta ahora, los estudios científicos en el lago Vostok solo han encontrado rastros de microbios extremófilos y sedimentos geológicos, sin evidencia de estructuras artificiales.
  2. Actividad extraterrestre:
    • Las anomalías electromagnéticas y los fallos electrónicos han sido interpretados por algunos teóricos como indicios de tecnología extraterrestre oculta en la región.
    • En 2012, un grupo de ufólogos afirmó haber detectado señales de radio de origen desconocido procedentes del Polo Sur, pero los astrónomos atribuyeron esas señales a interferencias de satélites en órbita polar.
    • Además, el avistamiento de objetos voladores no identificados (OVNIs) en la Antártida ha sido reportado esporádicamente por expediciones científicas, aunque estos informes suelen ser atribuidos a fenómenos atmosféricos o drones experimentales.
  3. Proyectos militares secretos:
    • Durante la Guerra Fría, se especuló que tanto Estados Unidos como la Unión Soviética utilizaron bases en la Antártida para pruebas de armas de energía dirigida o radares de alta frecuencia.
    • Algunos teóricos sugieren que las interferencias electrónicas actuales podrían estar relacionadas con equipos militares avanzados que aún operan de forma clandestina.
    • En 2020, un grupo de investigadores reportó pulsos electromagnéticos atípicos en la región antártica oriental, similares a los generados por radares de alta potencia. Sin embargo, no se ha confirmado la fuente de dichos pulsos.

 

  1. Acceso a dimensiones paralelas o portales energéticos:
    • Teorías más especulativas sugieren que la Antártida podría ser un punto de acceso a dimensiones paralelas o portales energéticos que generan fluctuaciones en el campo electromagnético.
    • Estas ideas se inspiran en antiguos relatos de civilizaciones perdidas, como la Atlántida, y en teorías sobre la existencia de bases subterráneas conectadas a sistemas de túneles globales.
    • Aunque no existe evidencia científica que respalde esta hipótesis, algunos investigadores sostienen que los patrones de interferencia podrían estar relacionados con fenómenos cuánticos o geomagnéticos aún no comprendidos.
  2. Efectos residuales de antiguas pruebas nucleares:
    • En la década de 1950, Estados Unidos llevó a cabo pruebas nucleares en áreas cercanas a la Antártida, lo que podría haber alterado temporalmente el campo electromagnético en la región.
    • Aunque estas pruebas se realizaron lejos del Polo Sur, algunos teóricos sugieren que los efectos residuales podrían haber afectado la ionosfera y generado fluctuaciones electromagnéticas persistentes.
    • Sin embargo, los estudios geofísicos realizados en la zona no han encontrado indicios claros de radiación o efectos electromagnéticos residuales atribuibles a pruebas nucleares.

En resumen, las teorías alternativas sobre las anomalías electromagnéticas del Polo Sur abarcan desde estructuras subterráneas avanzadas hasta tecnología extraterrestre o experimentación militar oculta. Si bien la mayoría de estas hipótesis carece de respaldo científico, su persistencia en el imaginario popular refleja el interés que sigue suscitando uno de los territorios más misteriosos e inexplorados del planeta.

Conclusión:

La anomalía electromagnética del Polo Sur sigue siendo un enigma que ha capturado la atención tanto de científicos como de teóricos y exploradores. A lo largo del documento, hemos explorado diversas hipótesis que intentan explicar los fallos electrónicos reportados en la región, desde variaciones naturales en el campo magnético terrestre hasta posibles proyectos militares o incluso teorías más especulativas sobre estructuras ocultas o tecnología extraterrestre.

En términos geofísicos, la presencia de depósitos metálicos bajo el hielo, la actividad geotérmica y las fluctuaciones magnéticas cercanas al Polo Magnético Sur ofrecen explicaciones razonables para las interferencias registradas en equipos electrónicos. Además, la interacción entre partículas cargadas procedentes del Sol y la ionosfera antártica podría estar generando ondas electromagnéticas capaces de distorsionar señales de radio y sistemas de navegación.

Sin embargo, a lo largo de la historia, ciertos episodios han avivado la especulación sobre tecnologías ocultas o eventos inexplicables. Expediciones como la Operación Highjump o las misiones científicas rusas en el lago Vostok han dejado tras de sí informes de fallos electrónicos que, en algunos casos, no han encontrado una explicación concluyente.

Más allá de las teorías especulativas, la Antártida sigue siendo un laboratorio natural para la investigación científica. Los avances en tecnología de detección remota, análisis sismográfico y estudios electromagnéticos podrían arrojar nueva luz sobre estas anomalías en el futuro, permitiendo a los científicos distinguir entre fenómenos geofísicos naturales y posibles fuentes artificiales de interferencia.

En última instancia, el misterio de la anomalía del Polo Sur permanece abierto. Si bien la mayoría de las explicaciones apuntan a causas naturales, la persistencia de eventos inexplicables mantiene viva la curiosidad por un territorio que, a pesar de décadas de exploración, sigue ocultando secretos bajo su vasta capa de hielo.


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