ARCANGEL MIGUEL DEL PRÍNCIPE PROTECTOR DE ISRAEL AL SÍMBOLO UNIVERSAL DE LA BATALLA ESPIRITUAL Introducción El Arcángel Miguel ocupa un lugar singular dentro de la imaginación religiosa de Occidente y de las grandes tradiciones abrahámicas. No es simplemente un ángel más dentro de una jerarquía celestial. Es protector, guerrero, defensor, juez, vencedor del dragón, custodio escatológico y símbolo de una batalla que no se libra solo en el cielo, sino también en la conciencia humana, en la historia religiosa y en la forma en que las culturas han imaginado el conflicto entre orden y caos. Su nombre ya contiene una pregunta teológica: ¿Quién como Dios? No es una afirmación de autonomía, sino lo contrario: una proclamación de límite. Miguel no aparece como poder independiente ni como divinidad secundaria, sino como fuerza subordinada a la soberanía divina. Su grandeza no reside en competir con Dios, sino en defender el orden que procede de Él. Por eso su figura resulta tan pote...