LAS CLAVES DE LA HISTORIA
(BASADO EN EL LIBRO DE ROBERT GOODMAN)
PARTE II
¿Cuáles fueron las claves secretas de la guerra del Golfo?
La Guerra del
Golfo (1990-1991) ha sido presentada oficialmente como una intervención
internacional liderada por Estados Unidos para expulsar a las tropas iraquíes
de Kuwait. Sin embargo, algunos investigadores sostienen que este conflicto fue
planificado con antelación como parte de una agenda geopolítica para consolidar
el control sobre Oriente Medio y avanzar en la implementación del Nuevo
Orden Mundial.
1. La trampa
de Kuwait: Estados Unidos y la provocación de la guerra
Según Claves
secretas de la historia, la guerra fue deliberadamente provocada.
Documentos desclasificados y testimonios señalan que Estados Unidos habría
dado luz verde a Sadam Hussein para invadir Kuwait, solo para luego
justificar una intervención militar. La embajadora de EE.UU. en Irak, April
Glaspie, se reunió con Hussein poco antes de la invasión y le transmitió que
EE.UU. no intervendría en conflictos entre naciones árabes. Esto habría sido
interpretado como un permiso tácito para la acción.
Además, la
propaganda utilizada para justificar la guerra se basó en informes falsos, como
el testimonio de una joven kuwaití (posteriormente identificada como la hija
del embajador de Kuwait en EE.UU.) que afirmó haber presenciado atrocidades
cometidas por tropas iraquíes en hospitales, lo que resultó ser un montaje
mediático.
2. El Nuevo
Orden Mundial y la guerra como mecanismo de control
El presidente
George H.W. Bush pronunció el 11 de septiembre de 1990 un discurso donde
anunció la llegada de un Nuevo Orden Mundial, coincidiendo con el inicio
de la campaña militar. Según el libro, este conflicto no solo buscaba
garantizar el control del petróleo, sino también consolidar un modelo de
intervención globalista donde EE.UU. y sus aliados justificarían guerras
preventivas con fines estratégicos.
3. El uso de
armas prohibidas y la contaminación deliberada
Una de las
revelaciones más impactantes es el uso de uranio empobrecido en los
bombardeos contra Irak. Este material radiactivo, empleado en proyectiles y
blindajes, ha causado graves efectos en la población iraquí y entre los propios
soldados estadounidenses que participaron en el conflicto. El síndrome del
Golfo, una serie de enfermedades inexplicables sufridas por veteranos de la
guerra, ha sido atribuido a la exposición a este material.
Además, se
denunció que EE.UU. utilizó esta guerra como campo de pruebas para nuevas
armas, sin importar las consecuencias humanitarias. El periodista William
Cooper llegó a predecir la fecha exacta de la invasión un año antes, basándose
en documentos secretos de inteligencia.
4. El
embargo y la devastación de Irak
Incluso después
de la guerra, el sufrimiento del pueblo iraquí continuó con el severo embargo
económico impuesto por EE.UU. y la ONU. Se estima que cientos de miles de
niños murieron debido a la falta de acceso a medicamentos y alimentos
básicos. El embargo solo permitió que Irak exportara petróleo para comprar
bienes esenciales, bajo la supervisión de un comité de control, lo que el libro
describe como una táctica de asfixia económica premeditada.
Conclusión:
una guerra premeditada con objetivos ocultos
Si bien la
narrativa oficial sostiene que la Guerra del Golfo fue una respuesta legítima a
la agresión iraquí, múltiples evidencias sugieren que fue cuidadosamente
orquestada para consolidar el control geopolítico de EE.UU. en Oriente Medio.
La manipulación mediática, el uso de armas prohibidas y el impacto a largo
plazo en la región muestran que este conflicto fue algo más que una simple
intervención militar: fue una pieza clave en la construcción del orden global
posterior a la Guerra Fría.
¿Quiénes
estuvieron realmente implicados en los trágicos atentados del 11-S, 11-M y 7-J?
Los atentados
del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU. (11-S), el 11 de marzo de 2004
en Madrid (11-M) y el 7 de julio de 2005 en Londres (7-J) marcaron
el rumbo de la política internacional, consolidando la lucha contra el
terrorismo y aumentando el control sobre la población en nombre de la
seguridad. Sin embargo, diversas investigaciones y teorías han señalado que
estos ataques pudieron haber estado influenciados por intereses más oscuros y
que la versión oficial de los hechos podría no reflejar toda la verdad.
1. Un patrón
de coincidencias sospechosas
El libro Claves
secretas de la historia destaca un patrón de repeticiones numéricas y
eventos extraños en la planificación y ejecución de estos atentados. En los
tres casos, se estaban realizando simulacros de ataques terroristas el mismo
día de los atentados, lo que ha llevado a algunos analistas a considerar
que esto no fue una simple coincidencia.
- 11-S: El 11 de septiembre de 2001, el
gobierno estadounidense llevaba a cabo un simulacro sobre cómo reaccionar
ante el secuestro de aviones comerciales usados como misiles.
- 11-M: En Madrid, la Unión Europea había
realizado ejercicios de simulación de atentados terroristas en suelo
europeo hasta el 10 de marzo de 2004, un día antes de los ataques.
- 7-J: En Londres, una empresa privada de
seguridad tenía programado un simulacro de ataque terrorista en el metro
el mismo 7 de julio de 2005, coincidiendo exactamente con los lugares
donde ocurrieron las explosiones.
Estos hechos
han sido interpretados por algunos investigadores como indicios de una posible operación
de falsa bandera, es decir, ataques diseñados para justificar una agenda
política previamente establecida.
2. Los
presuntos autores: ¿terroristas islamistas o algo más?
La versión
oficial señala que Al-Qaeda fue la responsable del 11-S y el 7-J,
mientras que el 11-M fue atribuido a células islamistas con vínculos en
Marruecos. Sin embargo, Claves secretas de la historia plantea la
hipótesis de que los verdaderos responsables pudieron estar dentro de los
propios gobiernos e instituciones de inteligencia.
- 11-S: Se ha cuestionado la narrativa
oficial sobre la caída de las Torres Gemelas, con análisis que sugieren
que los edificios colapsaron de manera controlada. Además, hay informes
que indican que funcionarios estadounidenses fueron advertidos sobre un
posible atentado, pero no tomaron medidas para evitarlo.
- 11-M: La investigación sugiere que los
autores materiales podrían haber sido manipulados sin conocer la identidad
de sus verdaderos patrocinadores, quienes responderían a un "poder
en la sombra" con intereses en la reconfiguración geopolítica de
Europa y Medio Oriente".
- 7-J: Algunas fuentes apuntan a que el
ataque de Londres pudo haber sido parte de una estrategia para justificar
un mayor control sobre la población británica y reforzar la narrativa de
la lucha contra el terrorismo.
3. El uso
del terrorismo como herramienta de manipulación global
El libro expone
la teoría de que los atentados fueron utilizados para crear un clima de
miedo que permitiera la implementación de leyes restrictivas, la vigilancia
masiva y la justificación de intervenciones militares en Medio Oriente.
Tras el 11-S,
EE.UU. lanzó la guerra contra el terrorismo, invadiendo Afganistán e Irak bajo
el pretexto de eliminar amenazas extremistas. En el caso del 11-M, el
atentado tuvo un impacto directo en las elecciones generales de España,
facilitando un cambio de gobierno que alteró la política exterior del país.
Mientras que el 7-J en Londres reforzó las políticas de seguridad
interna en el Reino Unido.
4. ¿Quiénes
se beneficiaron realmente de los atentados?
Desde un punto
de vista geopolítico, los ataques sirvieron para fortalecer el control de las
élites financieras y políticas sobre las sociedades occidentales. Claves
secretas de la historia menciona que detrás de estos atentados podría estar
la influencia de grupos como el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR),
la Comisión Trilateral y los Illuminati, quienes habrían
utilizado el terrorismo como un medio para acelerar la llegada del Nuevo
Orden Mundial.
Conclusión:
entre la versión oficial y la teoría de la conspiración
Si bien la
narrativa oficial apunta a grupos extremistas islámicos como los autores de los
atentados, las numerosas irregularidades y coincidencias en su planificación
han generado dudas sobre la versión oficial. La posibilidad de que estos
ataques hayan sido manipulados o permitidos con fines estratégicos es una de
las hipótesis más debatidas en el ámbito de la geopolítica y la inteligencia.
Los atentados
del 11-S, 11-M y 7-J marcaron el inicio de una nueva era de control y
vigilancia, con leyes antiterroristas que restringieron libertades civiles en
todo el mundo. Independientemente de quién haya estado realmente detrás de
ellos, lo cierto es que el impacto de estos eventos sigue moldeando el panorama
global hasta el día de hoy.
¿Qué es lo
que oculta el tsunami que tuvo lugar durante las Navidades de 2004?
El devastador
tsunami del 26 de diciembre de 2004, con epicentro en el Océano Índico, causó
más de 300.000 muertes y dejó a millones de personas sin hogar.
Oficialmente, fue resultado de un terremoto submarino de magnitud 9,3 en la
escala de Richter, pero diversas teorías han cuestionado si la catástrofe
fue enteramente natural o si hubo factores ocultos que pudieron haber
influido en su desencadenamiento o en la falta de respuesta temprana.
1. ¿Fue
provocado el tsunami?
El libro Claves
secretas de la historia menciona que algunos expertos han planteado la
hipótesis de que el tsunami no fue un desastre natural espontáneo, sino
que pudo haber sido provocado intencionalmente mediante tecnologías de
manipulación sísmica o explosiones submarinas.
- Hipótesis de los infrasonidos: Según el Indian Daily News, la
actividad de bombardeos de infrasonidos en los lechos marinos para la
búsqueda de petróleo podría haber alterado el equilibrio geológico del
área, aumentando el riesgo de un megaterremoto.
- Explosión nuclear submarina: Investigadores como Joe Vialls
sugieren que el tsunami fue resultado de una explosión nuclear en el
fondo del océano, lo que explicaría la inusual magnitud del sismo y la
forma en que las ondas sísmicas fueron registradas.
2. Extraños
movimientos militares en la región
Se ha señalado
que buques de guerra estadounidenses estaban ya posicionados en la zona
antes del tsunami, lo que llevó a especulaciones sobre si ciertas potencias
sabían de antemano que algo iba a ocurrir. Se reportó que:
- El portaviones USS Abraham Lincoln
y un contingente de 3.500 marines
fueron desplazados a Aceh (Indonesia) antes del desastre, lo que podría
indicar que estaban preparados para intervenir antes de que la tragedia
ocurriera.
- El gobierno de India recibió
advertencias del tsunami dos horas antes del impacto, pero no tomó
medidas de evacuación, lo que ha generado dudas sobre si existió algún
tipo de orden superior de no intervenir.
3.
Intervención extraterrestre y alteraciones en el eje terrestre
Otra teoría,
aún más especulativa, sugiere que el tsunami pudo haber sido parte de una
corrección del eje terrestre llevada a cabo por fuerzas no humanas. Se ha
informado que científicos indios notaron un ajuste en el eje del planeta
después del tsunami, lo que algunos interpretan como una acción deliberada
para evitar un desastre mayor.
Además, se
reportaron avistamientos de extraños objetos luminosos sobre el océano
Índico en los días previos a la tragedia, lo que algunos vinculan con
tecnología avanzada desconocida o con la participación de entidades no
terrestres.
4. ¿Una
guerra geopolítica encubierta?
El tsunami
también ha sido vinculado con una posible guerra geopolítica silenciosa:
- Control de recursos en el Océano
Índico: Se
especula que la tragedia facilitó la intervención de potencias extranjeras
en la región, permitiendo la exploración y explotación de yacimientos
submarinos de petróleo y gas.
- Impacto en India: El desastre destruyó una base
aérea clave en la isla de Nicobar, donde India planeaba instalar cazas
rusos Su-30 con misiles capaces de hundir portaviones estadounidenses.
Esto ha llevado a la hipótesis de que el tsunami pudo haber sido un ataque
encubierto para debilitar la posición militar india en la región.
Conclusión: ¿desastre
natural o experimento geopolítico?
Si bien la
ciencia respalda la idea de que el tsunami de 2004 fue causado por un terremoto
tectónico, las múltiples irregularidades en la respuesta de los gobiernos,
los movimientos militares previos y las teorías sobre la manipulación geofísica
han alimentado la sospecha de que pudo haber factores ocultos en juego.
Como en muchos
eventos de esta magnitud, la pregunta clave es: ¿quién se benefició
realmente de la tragedia?
¿Qué se
esconde tras la sospechosa muerte de Juan Pablo I?
Juan Pablo I,
cuyo pontificado duró solo 33 días, falleció el 29 de septiembre de
1978 en circunstancias que han alimentado numerosas teorías de
conspiración. La versión oficial sostiene que su muerte fue causada por un
infarto, pero la rapidez con la que fue embalsamado, la desaparición de
documentos y pertenencias personales, y la falta de autopsia han generado dudas
sobre si realmente murió por causas naturales o si fue asesinado por
intereses dentro del Vaticano.
1. ¿Por qué
Juan Pablo I pudo haber sido eliminado?
Desde el inicio
de su papado, Albino Luciani (Juan Pablo I) manifestó su intención de
reformar el Vaticano, particularmente en dos áreas sensibles:
- El Banco del Vaticano (IOR): Quería poner orden en las finanzas
vaticanas y destituir a figuras implicadas en corrupción y blanqueo de
dinero, como Paul Marcinkus, presidente del IOR, y varios
miembros de la Curia Romana.
- Las relaciones del Vaticano con la
Mafia y la masonería:
Juan Pablo I tenía información sobre la infiltración de la logia masónica Propaganda
Due (P2) en el Vaticano y sus vínculos con el crimen organizado.
El 28 de
septiembre de 1978, la noche antes de su muerte, convocó al cardenal Jean
Villot, secretario de Estado del Vaticano, para discutir una lista de
destituciones de altos cargos vaticanos. Planeaba anunciar estos cambios al
día siguiente, pero murió inesperadamente esa noche.
2.
Irregularidades en su muerte
Varios hechos
han generado sospechas sobre la naturaleza de su fallecimiento:
- Versiones contradictorias sobre
cómo fue encontrado:
La hermana Vicenza, quien supuestamente halló su cadáver, dio dos
versiones distintas sobre la posición en la que lo encontró.
- La desaparición de pertenencias
personales: Sus
gafas, zapatillas y documentos fueron retirados antes de que se hiciera
pública su muerte. También desaparecieron cartas y apuntes que podrían
haber esclarecido sus investigaciones sobre la corrupción en el Vaticano.
- Embalzamamiento inmediato: Fue embalsamado pocas horas
después de su muerte, sin permitir una autopsia, lo cual es irregular y
sospechoso.
- Destrucción de pruebas: A las 6 de la tarde del 29 de
septiembre, sus habitaciones fueron vaciadas y limpiadas completamente,
eliminando cualquier evidencia que pudiera dar pistas sobre su muerte.
3. ¿Quiénes
habrían estado detrás de su muerte?
Existen
diversas teorías sobre los responsables del posible asesinato de Juan Pablo I:
- El cardenal Villot y la Curia
Romana: Como
secretario de Estado, Villot se benefició directamente de la muerte
de Juan Pablo I, evitando las destituciones planeadas. Fue él quien
organizó el embalsamamiento express y la eliminación de documentos.
- El Banco del Vaticano y la Mafia: Los cambios financieros que Juan
Pablo I quería implementar habrían afectado a importantes figuras del
crimen organizado y de la logia P2, encabezada por Licio Gelli y
Roberto Calvi, ambos vinculados al Vaticano.
- Las logias masónicas infiltradas en
el Vaticano: Se ha
sugerido que su muerte fue una ejecución masónica, planeada por
miembros de la logia P2 que veían a Juan Pablo I como un obstáculo para
sus negocios con el Vaticano.
4.
Conexiones con la numerología y los Illuminati
El hecho de que
Juan Pablo I haya gobernado exactamente 33 días ha sido interpretado
como un mensaje simbólico masónico. En la numerología ocultista, el número 33
es un grado clave en la masonería y ha sido vinculado a diversas muertes
sospechosas y eventos importantes en la historia.
Conclusión:
¿asesinato encubierto o coincidencia fatal?
Aunque la
versión oficial sostiene que Juan Pablo I murió de un infarto, las numerosas
irregularidades en la gestión de su muerte, la rapidez con la que se eliminaron
pruebas y los intereses en juego sugieren que pudo haber sido asesinado.
Las razones detrás de su posible eliminación apuntan a una lucha de poder
dentro del Vaticano, donde su plan de reformas amenazaba a importantes figuras
de la Iglesia, la mafia y la masonería.
El caso sigue
siendo uno de los misterios más oscuros de la historia moderna del Vaticano.
¿Es cierto
que una Tercera Guerra Mundial está ya gestándose y que existe una fecha
concreta para su comienzo?
Desde hace
décadas, diversas teorías han señalado que la Tercera Guerra Mundial es un
evento planeado con antelación, impulsado por intereses geopolíticos y
sociedades secretas. Según Claves secretas de la historia, existen
indicios de que el conflicto ya ha sido programado y que responde a una
estrategia global para consolidar un Nuevo Orden Mundial.
1. La
predicción de Albert Pike sobre tres guerras mundiales
Uno de los
elementos centrales de esta teoría es la supuesta carta de Albert Pike,
un general confederado y destacado masón de grado 33, quien en 1871 habría
delineado un plan para tres guerras mundiales:
- Primera Guerra Mundial: Destruir el poder de los zares en
Rusia e instaurar el comunismo.
- Segunda Guerra Mundial: Enfrentar a los fascistas contra
los sionistas, facilitando la creación del Estado de Israel.
- Tercera Guerra Mundial: Un conflicto entre sionistas
políticos y líderes del mundo islámico, que provocará el colapso
económico y social del planeta, permitiendo la instauración de un gobierno
global.
2. La
escalada en Oriente Medio y la preparación del conflicto
Desde los
atentados del 11-S en 2001, los conflictos en Afganistán, Irak, Siria
e Irán han sido vistos por algunos analistas como parte de una estrategia
para debilitar la región y provocar una guerra global. Según el libro, la
inestabilidad en Oriente Medio ha sido intencionalmente fomentada, y la
Tercera Guerra Mundial se desencadenará cuando la tensión entre Israel y los
países islámicos llegue a un punto irreversible.
3. La
manipulación de la crisis global
Se argumenta
que la guerra será precedida por una crisis financiera de gran magnitud,
diseñada para llevar a las naciones al colapso y justificar la instauración de
un gobierno global. Algunas señales de este proceso incluyen:
- Colapso de las economías
occidentales
debido a deudas impagables.
- Incremento de conflictos étnicos y
religiosos,
promovidos por medios de comunicación y redes de inteligencia.
- Desestabilización de grandes
potencias, con
Estados Unidos, China y Rusia en una pugna por el control global.
4. ¿Hay una
fecha concreta para el inicio de la guerra?
Según el libro,
algunos investigadores, como William Cooper y Jan van Helsing, sostienen
que la fecha de la Tercera Guerra Mundial ya está decidida. Se menciona
que eventos como la guerra del Golfo y los atentados del 11-S, 11-M y 7-J
fueron pruebas de manipulación a gran escala, siguiendo una agenda oculta que
culminará en un conflicto global.
Incluso se ha
sugerido que 2017 fue un año clave en esta agenda, relacionado con el
calendario judío y numerología cabalística, aunque la guerra no estalló en esa
fecha. Esto ha llevado a teorías sobre una posible desinformación
intencional, para desviar la atención de la verdadera fecha.
Conclusión:
¿realidad o especulación?
Si bien la
historia muestra que los conflictos globales han sido impulsados por intereses
estratégicos, la existencia de un plan maestro para una Tercera Guerra
Mundial preprogramada sigue siendo una cuestión de debate. Sin embargo, las
tensiones actuales entre potencias mundiales y los conflictos en Medio Oriente
refuerzan la percepción de que el mundo se dirige hacia una nueva era de
enfrentamientos.
Aquí tienes una
conclusión general que engloba todos los temas tratados en tu documento:
Conclusión:
La historia oculta tras el velo de lo oficial
A lo largo de
la historia, los acontecimientos que han moldeado el mundo no siempre han
respondido a la narrativa oficial. Las órdenes religiosas han desempeñado un
papel más allá de lo espiritual, actuando como actores políticos y económicos
con influencia en el destino de naciones. La masonería, por su parte, ha estado
envuelta en misterio, con jerarquías de conocimiento que supuestamente ocultan
verdades reservadas solo para unos pocos elegidos.
Los pactos no
reconocidos, como el supuesto acuerdo entre el Vaticano y los nazis, revelan
cómo instituciones de poder han tejido alianzas en las sombras para proteger
sus propios intereses. El Holocausto, más allá de su brutalidad, ha sido
analizado como un evento con ramificaciones políticas y estratégicas que
sirvieron para reconfigurar el orden mundial. Del mismo modo, las sociedades
secretas parecen haber jugado un papel determinante en la génesis de los
grandes conflictos del siglo XX, no solo como espectadores, sino como piezas
clave en su desarrollo.
Las guerras,
como la del Golfo, rara vez son meras respuestas a agresiones; en muchos casos,
son conflictos premeditados que benefician a determinadas élites y consolidan
agendas políticas globales. Los atentados del 11-S, 11-M y 7-J, lejos de ser
simples actos de terrorismo, han sido interpretados como catalizadores de
cambios legislativos y pretextos para la expansión del control gubernamental y
militar.
Incluso los
desastres naturales, como el tsunami del 2004, han sido objeto de especulación,
sugiriendo que ciertos fenómenos pueden ser utilizados o provocados con fines
geopolíticos. La misteriosa muerte de Juan Pablo I y su conexión con el
Vaticano refuerza la idea de que, en los círculos de poder, la eliminación de
obstáculos puede ser una estrategia recurrente. Finalmente, la posible
gestación de una Tercera Guerra Mundial, con intereses ocultos detrás de las
tensiones globales, plantea la inquietante pregunta de si la humanidad es
testigo de un conflicto inevitable o de una manipulación premeditada para su
desencadenamiento.
Si algo nos
muestran estos eventos es que la historia es mucho más que lo que se enseña en
los libros de texto. Detrás de cada guerra, cada atentado, cada crisis y cada
transformación social, existen fuerzas ocultas que operan con agendas propias.
Comprender estos patrones y cuestionar las versiones oficiales no solo nos
permite conocer mejor el pasado, sino también anticiparnos a las estrategias de
control que podrían definir el futuro.

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