ELECTROMAGNETISMO

PARTE II


El electromagnetismo es fundamental en la tecnología moderna y se utiliza de manera intensiva en los dispositivos electrónicos que usamos a diario, como teléfonos móviles, computadoras, televisores, radios, electrodomésticos y muchos otros. En estos dispositivos, el electromagnetismo permite la generación, manipulación y transmisión de señales eléctricas y magnéticas que hacen posible su funcionamiento. A continuación, te explico cómo se aplica el electromagnetismo en varios tipos de tecnología moderna:

1. Motores eléctricos y actuadores

Motores eléctricos son dispositivos que convierten la energía eléctrica en energía mecánica utilizando principios electromagnéticos. Se encuentran en casi todos los aparatos electrónicos, desde ventiladores hasta electrodomésticos y vehículos eléctricos. Un motor eléctrico funciona cuando una corriente eléctrica pasa a través de un conductor (como un alambre de cobre) que se encuentra en un campo magnético. Esto genera una fuerza (debido a la ley de Lorentz) que hace que el conductor se mueva.

  • Ejemplo: Los motores en ventiladores, electrodomésticos (como licuadoras y aspiradoras), y en vehículos eléctricos (como coches eléctricos y trenes) dependen del electromagnetismo para generar movimiento.

2. Generadores y alternadores

Los generadores eléctricos y alternadores también están basados en principios de inducción electromagnética. Cuando un conductor se mueve dentro de un campo magnético, se genera una corriente eléctrica en el conductor. Este principio es utilizado tanto en la generación de electricidad a gran escala (plantas de energía) como en sistemas pequeños como los generadores portátiles.

  • Ejemplo: Los generadores de energía en estaciones de energía eléctrica y las alternadores en los vehículos (que recargan las baterías del coche) utilizan la inducción electromagnética para generar electricidad.

3. Transistores y semiconductores

Los transistores son los componentes fundamentales en los dispositivos electrónicos modernos, como computadoras, radios y teléfonos móviles. Los transistores controlan el flujo de corriente eléctrica mediante el uso de materiales semiconductores y están involucrados en la amplificación y conmutación de señales electrónicas.

  • Semiconductores: Los materiales semiconductores (como el silicio) se utilizan para controlar el flujo de electricidad. Un transistor puede actuar como un interruptor o amplificador de señales eléctricas, lo que permite el funcionamiento de circuitos electrónicos complejos.
  • Ejemplo: Los chips en las computadoras y teléfonos móviles están formados por millones de transistores que controlan el procesamiento de la información mediante el control de las corrientes eléctricas.

4. Pantallas electrónicas (LED, LCD, OLED)

Las pantallas electrónicas modernas, como las de LED, LCD y OLED, dependen de principios electromagnéticos para generar luz y producir imágenes.

  • LED (Diodos Emisores de Luz): Los LED funcionan mediante el principio de la electroluminiscencia, en el que se aplica un campo eléctrico a materiales semiconductores que emiten luz cuando los electrones se recombinan con huecos. La luz producida depende de la frecuencia y longitud de onda de la luz emitida, lo que permite generar diferentes colores.
  • LCD (Pantallas de Cristal Líquido): Aunque las pantallas LCD no generan luz por sí mismas, dependen de campos eléctricos para controlar la orientación de los cristales líquidos que modulan la luz que pasa a través de ellos.
  • OLED (Diodos Orgánicos Emisores de Luz): Utilizan principios similares a los de los LED, pero usan materiales orgánicos que emiten luz al ser excitados por una corriente eléctrica.
  • Ejemplo: Teléfonos móviles, televisores, y monitores de computadoras utilizan pantallas LCD, LED y OLED que dependen de la manipulación de señales eléctricas y magnéticas para producir imágenes.

5. Comunicaciones inalámbricas

El electromagnetismo es la base de todas las tecnologías de comunicación inalámbrica, como Wi-Fi, Bluetooth, telefonía móvil, radio y televisión. Estas tecnologías se basan en la transmisión de ondas electromagnéticas (en forma de ondas de radio) que transportan señales de información.

  • Wi-Fi y Bluetooth: Usan ondas de radio para transmitir datos de manera inalámbrica entre dispositivos electrónicos. Los transceptores (combinación de transmisores y receptores) en estos dispositivos están basados en circuitos que generan, modulan y detectan ondas electromagnéticas.
  • Telefonía móvil: Los teléfonos móviles usan ondas de radio para la transmisión de voz y datos a través de estaciones base y antenas. Las ondas electromagnéticas viajan a través de la atmósfera, y las señales se reciben y se transmiten a través de circuitos electrónicos dentro del teléfono.
  • Radio y televisión: La transmisión de señales de audio y video a través de ondas de radio también se basa en la tecnología electromagnética. Las estaciones de radio y televisión transmiten señales modulares en diferentes frecuencias.

6. Sensores y sistemas de control

El electromagnetismo también se usa en sensores que detectan cambios en su entorno y envían señales electrónicas. Esto es común en sistemas de seguridad, automóviles y electrodomésticos.

  • Sensores de proximidad: Los sensores magnéticos en teléfonos móviles y otros dispositivos utilizan campos magnéticos para detectar la cercanía de un objeto (por ejemplo, al acercar el teléfono a la oreja durante una llamada).
  • Sensores de movimiento: Los sensores en los sistemas de seguridad también utilizan electromagnetismo para detectar la presencia de personas o objetos a través de la detección de campos magnéticos o señales de radar.
  • Electrodomésticos inteligentes: Muchos electrodomésticos usan circuitos electromagnéticos para gestionar funciones como la regulación de temperatura, velocidad de ventiladores, o el control de energía.

7. Dispositivos de almacenamiento de datos (HDD y SSD)

Los discos duros (HDD) y unidades de estado sólido (SSD) son esenciales para el almacenamiento de datos en las computadoras y otros dispositivos electrónicos.

  • HDD (Disco duro): Los discos duros usan cabezales electromagnéticos para leer y escribir datos en discos magnéticos. Los campos magnéticos permiten grabar información sobre la superficie de un disco giratorio.
  • SSD (Unidad de estado sólido): Aunque las unidades SSD no dependen de campos magnéticos, su funcionamiento se basa en principios electrónicos que implican el control de la corriente eléctrica en celdas de memoria, que almacenan datos en forma de cargas eléctricas.

8. Cargadores inalámbricos

Los cargadores inalámbricos para teléfonos y otros dispositivos electrónicos usan inducción electromagnética para transferir energía de una base a un dispositivo sin cables. Un campo magnético es generado por una bobina en el cargador, que induce una corriente en una bobina receptora en el dispositivo que está siendo cargado.

  • Ejemplo: Cargadores inalámbricos que utilizan inducción electromagnética para cargar dispositivos como teléfonos móviles, relojes inteligentes y auriculares.

Conclusión:

El electromagnetismo es la base de casi todas las tecnologías modernas, y su aplicación en dispositivos electrónicos ha revolucionado la forma en que vivimos, trabajamos y nos comunicamos. Desde motores eléctricos y semiconductores, hasta comunicaciones inalámbricas y almacenamiento de datos, el electromagnetismo hace posible una amplia variedad de dispositivos y sistemas que usamos diariamente.

La inducción electromagnética es un fenómeno físico que describe cómo un campo magnético variable puede generar un campo eléctrico. Este principio fue descubierto por Michael Faraday en 1831 y es fundamental para muchos dispositivos que usamos en la vida cotidiana, como generadores eléctricos, transformadores y motores eléctricos. La inducción electromagnética es la base de la generación de electricidad y se describe en la Ley de Faraday de la inducción electromagnética.

Cómo funciona la inducción electromagnética:

El principio de la inducción electromagnética se basa en la idea de que un campo magnético en cambio (es decir, que varía con el tiempo) puede inducir (crear) un campo eléctrico en un conductor (como un alambre). Este fenómeno ocurre debido a que el campo magnético influye sobre las cargas libres (como los electrones) dentro del conductor.

Los componentes clave son:

  1. Campo magnético variable: Para que ocurra la inducción electromagnética, el campo magnético debe ser variable, lo que significa que debe cambiar con el tiempo (por ejemplo, al moverse o al variar su intensidad). Un campo magnético constante no induce un campo eléctrico.
  2. Conductor: Necesitamos un material conductor, como un alambre de cobre, para que el campo eléctrico inducido sea detectado y pueda generar una corriente eléctrica.
  3. Movimiento relativo: El conductor debe moverse a través del campo magnético o el campo magnético debe cambiar alrededor del conductor. Cualquiera de estos dos factores puede inducir un voltaje en el conductor.

Ley de Faraday de la inducción electromagnética:

Faraday formuló una ley que describe cómo se genera una corriente eléctrica cuando un conductor experimenta un cambio en el campo magnético que lo rodea. La ley de Faraday establece que el voltaje inducido en un conductor es proporcional a la rapidez con que cambia el campo magnético.

  • Matemáticamente, la ley se expresa como: E=−dΦBdt\mathcal{E} = - \frac{d\Phi_B}{dt} Donde:
    • E\mathcal{E} es el voltaje inducido (fuerza electromotriz).
    • ΦB\Phi_B es el flujo magnético a través de la superficie rodeada por el conductor.
    • dΦBdt\frac{d\Phi_B}{dt} es la derivada del flujo magnético respecto al tiempo (esto indica el cambio del campo magnético con el tiempo).
    • El signo negativo (−-) viene de la ley de Lenz, que establece que la dirección de la corriente inducida es tal que tiende a oponerse al cambio en el flujo magnético.

Pasos básicos del proceso:

  1. Cambio en el campo magnético: Si un campo magnético cambia en intensidad o dirección cerca de un conductor, provoca un cambio en el flujo magnético que atraviesa el conductor.
  2. Inducción del campo eléctrico: Este cambio en el flujo magnético induce un campo eléctrico en el conductor. El campo eléctrico inducido es el que empuja a los electrones en el conductor, generando una corriente eléctrica.
  3. Generación de corriente eléctrica: Si el conductor forma un circuito cerrado, la corriente fluye debido a la fuerza electromotriz inducida. La cantidad de corriente dependerá de la intensidad del campo magnético y de la rapidez con la que cambia.

Ejemplos de inducción electromagnética en la práctica:

  • Generadores eléctricos: Los generadores de electricidad convierten la energía mecánica en energía eléctrica mediante la inducción electromagnética. En un generador, un rotor (una parte móvil) gira dentro de un campo magnético. Este movimiento cambia el flujo magnético a través de las bobinas de alambre en el rotor, lo que induce un voltaje en el alambre y genera una corriente eléctrica.
  • Transformadores: Los transformadores usan la inducción electromagnética para cambiar el voltaje de la electricidad. Un transformador tiene dos bobinas de alambre: una primaria y una secundaria. Cuando la corriente alterna pasa a través de la bobina primaria, induce un campo magnético variable que, a su vez, genera un voltaje en la bobina secundaria. Dependiendo de la cantidad de vueltas de alambre en cada bobina, el transformador puede aumentar o disminuir el voltaje de la corriente.
  • Cargadores inalámbricos: En los cargadores inalámbricos, un campo magnético que cambia en el cargador induce una corriente eléctrica en el receptor del dispositivo (como un teléfono móvil) sin necesidad de cables.
  • Frenos electromagnéticos: En algunos trenes y vehículos eléctricos, los frenos electromagnéticos funcionan mediante la inducción electromagnética. Un cambio en el campo magnético genera corrientes en las piezas de metal, lo que crea fuerzas de frenado.

Resumen:

La inducción electromagnética es el proceso por el cual un campo magnético variable genera un campo eléctrico en un conductor, lo que puede inducir una corriente eléctrica. Es un principio fundamental para la generación y transmisión de electricidad, y tiene aplicaciones clave en dispositivos como generadores, transformadores, motores y cargadores inalámbricos.

Los materiales tienen un efecto importante sobre los campos electromagnéticos debido a sus propiedades físicas, que incluyen su permeabilidad magnética, permitividad eléctrica y conductividad eléctrica. Estas propiedades determinan cómo un material interactúa con los campos eléctricos y magnéticos, afectando la forma en que se propagan, se debilitan o se amplifican los campos electromagnéticos. A continuación, se detallan los efectos de los materiales en los campos electromagnéticos:

1. Permitividad eléctrica (ϵ\epsilon) y el campo eléctrico:

La permitividad eléctrica de un material mide su capacidad para permitir la formación de un campo eléctrico dentro de él. Cuanto mayor sea la permitividad de un material, más fácilmente se puede generar un campo eléctrico en su interior cuando se aplica un voltaje. Este concepto es fundamental para entender cómo los materiales afectan a los campos eléctricos.

  • Materiales dieléctricos: Son materiales que no conducen electricidad, como el vidrio, el plástico o el aire, y que tienen una permitividad eléctrica diferente de la del vacío. En presencia de un campo eléctrico, los materiales dieléctricos se polarizan, lo que significa que las cargas en el material se reorganizan ligeramente para contrarrestar el campo aplicado. Esto reduce la intensidad del campo eléctrico dentro del material. La permitividad relativa de un material (ϵr\epsilon_r) describe cuántas veces su capacidad para almacenar energía eléctrica es mayor que la del vacío.
    • Ejemplo: En condensadores, los dieléctricos se utilizan para aumentar la capacidad de almacenamiento de carga, ya que la presencia de un material dieléctrico entre las placas del condensador aumenta la capacidad total del dispositivo al reducir el campo eléctrico interno.

2. Permeabilidad magnética (μ\mu) y el campo magnético:

La permeabilidad magnética de un material mide su capacidad para permitir la formación de un campo magnético dentro de él cuando está expuesto a un campo magnético externo. Los materiales con alta permeabilidad magnética permiten que los campos magnéticos se extiendan con mayor facilidad a través de ellos, mientras que los materiales con baja permeabilidad actúan como barreras para los campos magnéticos.

  • Materiales ferromagnéticos: Los materiales como el hierro, el cobalto y el níquel son ferromagnéticos, lo que significa que tienen una alta permeabilidad magnética y pueden ser fácilmente magnetizados. Estos materiales amplifican significativamente los campos magnéticos, lo que los hace útiles en núcleos de transformadores y electroimanes. Los ferromagnéticos tienen una permeabilidad magnética mucho mayor que la del vacío (μ0\mu_0).
  • Materiales paramagnéticos y diamagnéticos: Los materiales paramagnéticos (como el aluminio) tienen una permeabilidad ligeramente mayor que el vacío, lo que significa que son atraídos débilmente por campos magnéticos. Los materiales diamagnéticos (como el grafito) tienen una permeabilidad ligeramente menor que el vacío y, en consecuencia, tienden a repeler los campos magnéticos. Sin embargo, este efecto es mucho más débil que el de los ferromagnéticos.
    • Ejemplo: En transformadores y motores eléctricos, se utilizan materiales ferromagnéticos como el hierro para dirigir los campos magnéticos de manera eficiente.

3. Conductividad eléctrica (σ\sigma) y la respuesta al campo eléctrico:

La conductividad eléctrica de un material describe su capacidad para permitir que una corriente eléctrica fluya a través de él. Los materiales conductores, como el cobre, el aluminio y otros metales, tienen una alta conductividad eléctrica, mientras que los materiales no conductores (o aislantes) tienen una baja conductividad.

  • Conductores: Cuando un conductor está expuesto a un campo eléctrico, las cargas libres (como los electrones) se mueven, generando una corriente eléctrica. La cantidad de corriente generada depende de la intensidad del campo eléctrico y de la resistividad del material. Los conductores perfectos (como el superconductor) tienen una resistividad prácticamente nula, permitiendo que las corrientes se muevan sin pérdidas de energía.
    • Ejemplo: En un circuito eléctrico, los cables conductores como el cobre permiten que los electrones se desplacen libremente, permitiendo que el campo eléctrico inducido impulse la corriente a través del conductor.
  • Aislantes: Los materiales con baja conductividad eléctrica, como la cerámica o el vidrio, no permiten que las cargas se muevan fácilmente. Estos materiales son útiles para evitar fugas de corriente o para proteger cables conductores.
    • Ejemplo: Los aislantes eléctricos se usan en el recubrimiento de cables para evitar cortocircuitos y asegurar que la corriente se mantenga dentro del conductor.

4. Efecto de los materiales sobre las ondas electromagnéticas:

Los materiales también afectan la propagación de ondas electromagnéticas, como la luz, las ondas de radio y las microondas, de acuerdo con sus propiedades de permitividad eléctrica y permeabilidad magnética.

  • Velocidad de propagación: En un material, las ondas electromagnéticas se propagan más lentamente que en el vacío debido a la permitividad relativa y la permeabilidad relativa del material. La velocidad de propagación vv de una onda electromagnética en un material está dada por:

v=cϵrμrv = \frac{c}{\sqrt{\epsilon_r \mu_r}}

Donde cc es la velocidad de la luz en el vacío, ϵr\epsilon_r es la permitividad relativa del material y μr\mu_r es la permeabilidad relativa del material.

  • Reflexión y refracción: Cuando una onda electromagnética pasa de un material a otro (como del aire al vidrio o al agua), parte de la onda se refleja y parte se refracta, cambiando su velocidad y dirección. La cantidad de reflexión y refracción depende de las propiedades dieléctricas y magnéticas del material.
    • Ejemplo: En fibra óptica, la luz se refracta y refleja internamente a través del material, permitiendo que las señales de luz viajen largas distancias con bajas pérdidas.

5. Efectos de los materiales en las corrientes inducidas (inducción electromagnética):

En la inducción electromagnética, los materiales conductores o ferromagnéticos pueden afectar la cantidad de corriente inducida en un circuito. Los conductores permiten que la corriente fluya fácilmente cuando se induce un campo eléctrico, mientras que los materiales ferromagnéticos pueden concentrar o redirigir el campo magnético, amplificando el efecto de la inducción.

  • Ejemplo: En generadores eléctricos, los materiales ferromagnéticos en el núcleo del generador ayudan a concentrar y dirigir el campo magnético para mejorar la eficiencia de la inducción.

Resumen:

Los materiales afectan los campos electromagnéticos en función de sus propiedades de permitividad eléctrica, permeabilidad magnética y conductividad eléctrica. Estos factores determinan cómo los materiales interactúan con los campos eléctricos y magnéticos, influyendo en la propagación de ondas electromagnéticas, la generación de corrientes inducidas y la conducción de electricidad. Esta interacción es fundamental para una amplia gama de tecnologías, desde circuitos electrónicos hasta generadores y transformadores eléctricos.

El electromagnetismo clásico y el electromagnetismo cuántico son dos enfoques diferentes para describir los fenómenos electromagnéticos, que se basan en principios distintos de la física. Aunque ambos abordan interacciones entre los campos eléctricos y magnéticos, la diferencia clave radica en los conceptos subyacentes, las aproximaciones matemáticas y las escalas en las que son aplicables. A continuación, se detallan las diferencias principales entre ambos enfoques:

1. Descripción y enfoque:

  • Electromagnetismo clásico: El electromagnetismo clásico se basa en las ecuaciones de Maxwell, que describen cómo los campos eléctricos y magnéticos interactúan con las cargas y corrientes eléctricas. Estas ecuaciones son deterministas, lo que significa que describen el comportamiento de los campos electromagnéticos de manera continua y predecible.
    • Aplicaciones: Este enfoque es eficaz en describir fenómenos a gran escala, como la propagación de ondas de radio, el funcionamiento de motores eléctricos, generadores, transformadores, y el comportamiento de campos electromagnéticos en situaciones cotidianas.
  • Electromagnetismo cuántico (QED - Electrodinámica cuántica): El electromagnetismo cuántico, por otro lado, se basa en la mecánica cuántica y es una teoría cuántica de campos. En este enfoque, las interacciones electromagnéticas no son continuas, sino que se describen como intercambios discretos de fotones (las partículas mediadoras de la interacción electromagnética). El electromagnetismo cuántico está regido por las ecuaciones de la electrodinámica cuántica (QED), que combinan los principios de la mecánica cuántica con el electromagnetismo clásico.
    • Aplicaciones: QED describe fenómenos en escalas muy pequeñas, como el comportamiento de partículas subatómicas, la interacción de átomos y electrones con campos electromagnéticos, la emisión y absorción de luz a nivel atómico, y los efectos cuánticos como la interferencia y el entrelazamiento cuántico.

2. Naturaleza de las interacciones:

  • Electromagnetismo clásico: En el electromagnetismo clásico, las interacciones entre cargas y campos se describen de forma continua. Los campos eléctricos y magnéticos son entidades deterministas que existen en cada punto del espacio-tiempo y que se pueden modelar mediante ecuaciones diferenciales. Los fotones no aparecen explícitamente en este modelo; las interacciones son descritas por las fuerzas de Coulomb (para cargas estáticas) y las leyes de inducción electromagnética.
  • Electromagnetismo cuántico: En el electromagnetismo cuántico, las interacciones electromagnéticas son cuánticas y discretas. Las partículas que intercambian la energía electromagnética son fotones, los cuales son partículas sin masa y con energía proporcional a la frecuencia de la radiación electromagnética. Las interacciones entre partículas cargadas no se describen como una fuerza continua, sino como un proceso de emisión y absorción de fotones. Este enfoque introduce el concepto de cuantización, lo que significa que la energía electromagnética está cuantizada y solo puede transferirse en unidades discretas (cuantos).

3. Principios subyacentes:

  • Electromagnetismo clásico: Se basa en los principios de la física clásica, que incluyen el determinismo, la continuidad del espacio y el tiempo, y la existencia de campos electromagnéticos que se propagan a través del espacio según las ecuaciones de Maxwell. En este marco, los campos y las cargas son tratados como cantidades continuas.
  • Electromagnetismo cuántico: Se basa en los principios de la mecánica cuántica, que incluyen la dualidad onda-partícula, el principio de incertidumbre de Heisenberg, y el concepto de superposición cuántica. En QED, las interacciones no son continuas ni deterministas, sino que son descritas por probabilidades y funciones de onda. Los campos electromagnéticos se describen mediante campos cuánticos, y la interacción entre partículas cargadas y fotones se modela mediante diagramas de Feynman y la teoría de perturbaciones.

4. Escala de aplicación:

  • Electromagnetismo clásico: Es válido y extremadamente preciso a escalas macroscópicas, como en la descripción de fenómenos a gran escala, como la propagación de señales de radio, el comportamiento de los imanes, la construcción de circuitos eléctricos, etc. Las ecuaciones de Maxwell son una aproximación muy efectiva cuando no se consideran efectos cuánticos y se trabaja con cantidades grandes y continuas.
  • Electromagnetismo cuántico: Se aplica en escalas microscópicas y subatómicas, donde los efectos cuánticos no pueden ser ignorados. Es esencial para entender la interacción entre partículas como electrones, fotones y átomos, y para explicar fenómenos como la emisión espontánea de luz, efectos de túneles cuánticos, y transiciones electrónicas en átomos y moléculas.

5. Tratamiento de la luz y las ondas electromagnéticas:

  • Electromagnetismo clásico: La luz se trata como una onda electromagnética continua que se propaga a través del espacio según las ecuaciones de Maxwell. Las ondas electromagnéticas tienen propiedades como la longitud de onda, la frecuencia y la amplitud, y se comportan de manera continua y determinista.
  • Electromagnetismo cuántico: En QED, la luz no es solo una onda, sino también una partícula discreta llamada fotón. Los fotones tienen propiedades de partículas (como la energía cuantizada) y de ondas (como la frecuencia y la longitud de onda). La interacción de la luz con la materia, como la absorción o emisión de fotones por los electrones en un átomo, se describe a nivel cuántico mediante transiciones de niveles energéticos.

6. Comportamiento de partículas cargadas:

  • Electromagnetismo clásico: Las partículas cargadas se comportan de manera continua, moviéndose en trayectorias determinadas bajo la influencia de campos eléctricos y magnéticos. Por ejemplo, un electrón que se mueve a través de un campo magnético experimenta una fuerza de Lorentz, que se puede calcular con precisión mediante las ecuaciones de Maxwell.
  • Electromagnetismo cuántico: En QED, las partículas cargadas como los electrones no se mueven en trayectorias continuas, sino que exhiben comportamientos probabilísticos. En lugar de seguir trayectorias definidas, la posición y la velocidad de una partícula están cuantizadas y solo pueden describirse mediante funciones de onda y probabilidades. Los efectos cuánticos como el principio de incertidumbre de Heisenberg entran en juego, lo que hace imposible determinar simultáneamente la posición exacta y el momento de una partícula cargada.

Resumen de diferencias clave:

Aspecto

Electromagnetismo clásico

Electromagnetismo cuántico

Fundamento

Ecuaciones de Maxwell (determinismo clásico)

Teoría cuántica de campos (probabilidades, fotones)

Interacciones

Fuerzas continuas entre cargas y campos

Interacciones discretas mediante fotones

Escala de aplicación

Macroscópica (fenómenos a gran escala)

Microscópica (fenómenos subatómicos)

Descripción de la luz

Onda electromagnética continua

Partícula (fotón) y onda (dualidad)

Comportamiento de partículas cargadas

Trayectorias continuas

Comportamiento probabilístico (funciones de onda)

Modelo de campos

Campos continuos

Campos cuánticos y cuantizados

En resumen, el electromagnetismo clásico es adecuado para describir fenómenos a gran escala y en situaciones donde los efectos cuánticos no son significativos, mientras que el electromagnetismo cuántico (QED) es esencial para describir interacciones a escalas subatómicas, donde los efectos cuánticos juegan un papel fundamental en el comportamiento de las partículas y las ondas electromagnéticas.

 



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