Manipulación en Redes Sociales y Medios de Comunicación
1. Hasta qué punto nos manipulan los medios y redes sociales
Los medios de comunicación y las redes sociales tienen un
poder significativo en la manera en que percibimos el mundo. Los algoritmos
están diseñados para maximizar el tiempo que pasamos en las plataformas, lo que
puede llevar a un ciclo de retroalimentación que prioriza el contenido que
genera mayor interacción, sin importar si es verdadero o beneficioso. Esta
'manipulación' no es necesariamente deliberada en todos los casos, pero surge
del diseño mismo de los algoritmos, que buscan aumentar el tiempo de permanencia
y engagement.
En muchos casos, esto resulta en la promoción de contenido
sensacionalista, polémico o que refuerza los sesgos cognitivos, alimentando la
polarización y creando un entorno donde las opiniones contrarias rara vez se
encuentran. El control de la narrativa se convierte en una forma de poder, ya
que las plataformas y los medios de comunicación pueden filtrar qué información
llega a los usuarios y cómo se presenta.
2. Finalidad detrás de la manipulación
La finalidad principal es comercial. Las redes sociales, y
en gran medida también los medios de comunicación dependen de la publicidad
como fuente de ingresos. Para maximizar sus ganancias, necesitan mantener la
atención de los usuarios durante el mayor tiempo posible. Cuanta más
interacción genera un usuario, más datos recopilan y más específicos son los
anuncios que pueden mostrar. Esto convierte al usuario en un producto, donde su
atención se vende a los anunciantes.
Además, en algunos casos, la manipulación también puede
tener fines políticos o ideológicos. Grupos con intereses específicos pueden
utilizar estas plataformas para promover agendas particulares, utilizando los
algoritmos para amplificar sus mensajes. Esto ha sido evidente en casos de
desinformación, donde campañas organizadas aprovechan el diseño de estas
plataformas para difundir contenido falso o tendencioso que refuerza
determinadas narrativas.
3. Cómo combatir la manipulación
Combatir esta manipulación requiere una combinación de
enfoques:
a. Educación mediática: Los usuarios deben ser conscientes
de cómo funcionan los algoritmos y cómo su experiencia en línea está siendo
personalizada para influir en su comportamiento. Conocer los mecanismos detrás
de la personalización del contenido puede ayudar a los usuarios a tomar
decisiones más informadas y ser críticos con la información que reciben.
b. Diversificar fuentes de información: Una forma de evitar
quedar atrapado en burbujas informativas es buscar activamente fuentes de
información diversas y contrastar los datos. Esto incluye no solo seguir
diferentes medios, sino también leer opiniones contrarias y exponerse a
diferentes perspectivas.
c. Controlar el uso de redes sociales: Reducir el tiempo que
se pasa en redes sociales y ser más selectivo con el contenido que se consume
puede ayudar a evitar el impacto negativo de los algoritmos. Aplicaciones que
rastrean el tiempo de pantalla y límites de uso pueden ser herramientas útiles.
d. Regulación y transparencia: Desde un punto de vista
social, sería útil que las plataformas sean más transparentes acerca de cómo
funcionan sus algoritmos y qué datos están recopilando. Algunas propuestas
incluyen la regulación de estas empresas para garantizar que los algoritmos no
estén diseñados únicamente para maximizar la atención, sino también para
promover el bienestar de los usuarios.
e. Promover el pensamiento crítico: Enseñar habilidades de
pensamiento crítico para evaluar la veracidad de la información y resistir la
tentación de reaccionar impulsivamente ante contenidos emocionales o polémicos
es una estrategia a largo plazo para combatir la manipulación.
2.1 Manipulación con interés político
El uso de las redes sociales y los medios de comunicación
con fines políticos se ha intensificado en las últimas décadas. Las plataformas
digitales se han convertido en herramientas clave para la manipulación de la
opinión pública debido a su capacidad para segmentar audiencias y enviar
mensajes específicos a millones de personas de manera instantánea. Esta
manipulación política se puede dividir en varias estrategias clave:
a. Propaganda dirigida
Los actores políticos utilizan las redes sociales para
difundir propaganda de manera más eficiente que a través de los medios
tradicionales. Al segmentar el público en función de sus intereses,
comportamiento y creencias, los algoritmos permiten que los políticos y sus
equipos de campaña envíen mensajes personalizados a cada grupo, lo que maximiza
su impacto.
- Microtargeting político: El microtargeting permite a los
actores políticos dirigir anuncios a segmentos muy específicos de la población
basados en su comportamiento en línea. Un ejemplo famoso de esto fue el caso de
Cambridge Analytica, en el que se utilizaron datos de Facebook para identificar
grupos vulnerables y enviarles mensajes diseñados para influir en sus
decisiones electorales.
b. Desinformación y fake news
La difusión de noticias falsas (fake news) y desinformación
es otra herramienta clave en la manipulación política. Las plataformas de redes
sociales facilitan la viralización rápida de este tipo de contenido,
especialmente cuando el mensaje está diseñado para generar una fuerte respuesta
emocional, como el miedo o la indignación.
- Campañas de desinformación coordinadas: En los últimos
años, se ha documentado cómo algunos gobiernos y actores políticos han llevado
a cabo campañas de desinformación a gran escala. Un ejemplo prominente es la
interferencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016, donde se
utilizaron perfiles falsos en redes sociales y bots para amplificar contenido
divisivo y noticias falsas.
c. Manipulación del debate público
Las redes sociales permiten a los actores políticos
manipular el debate público al amplificar ciertos temas y ocultar otros. Al
aprovecharse de las capacidades de viralización de las plataformas, los
políticos pueden dirigir la atención hacia temas que favorezcan su narrativa o
que distraigan al público de cuestiones problemáticas.
- Control de la agenda mediática: Al inyectar temas
polémicos o sensacionalistas en el discurso público, los políticos pueden
desviar la atención de temas relevantes o complejos. El algoritmo prioriza el
contenido que genera más interacción, lo que facilita la expansión de estas
tácticas.
d. Astroturfing y cuentas falsas
El astroturfing es una técnica en la que los actores
políticos crean la ilusión de un apoyo popular en línea que en realidad no
existe. Esto se hace mediante el uso de cuentas falsas o automatizadas (bots)
que inundan las redes sociales con mensajes a favor de un candidato o
movimiento político.
- Cuentas falsas y bots: Los bots pueden amplificar mensajes
políticos, difundir desinformación y crear la percepción de que una idea o
movimiento tiene un apoyo masivo.
e. Segmentación algorítmica y polarización
Los algoritmos de las redes sociales no solo personalizan el
contenido que vemos, sino que también pueden reforzar nuestras creencias
políticas al mostrarnos principalmente opiniones con las que estamos de
acuerdo. Esto contribuye a la creación de cámaras de eco y polarización
política.
- Polarización del electorado: Los algoritmos están
diseñados para maximizar la interacción, lo que a menudo significa mostrar
contenido que refuerza las emociones más fuertes, como el miedo o la ira.
f. Censura y control en regímenes autoritarios
En algunos regímenes autoritarios, las redes sociales se
utilizan para censurar el disenso y promover una narrativa favorable al
gobierno. Las plataformas de redes sociales, cuando están controladas o
monitoreadas por el estado, pueden convertirse en herramientas de vigilancia
masiva y represión política.
- Control social y vigilancia: En China, por ejemplo, las
redes sociales están estrictamente monitoreadas por el gobierno, y las
plataformas como WeChat o Weibo censuran contenido que se considera contrario
al régimen.
2.2 ¿A quién beneficia esta manipulación política?
Beneficiarios:
1. Partidos políticos y candidatos: Los partidos políticos
que logran controlar la narrativa en las redes sociales pueden obtener una
ventaja significativa sobre sus oponentes.
2. Gobiernos autoritarios: Los gobiernos autoritarios
utilizan las redes sociales para promover su agenda y suprimir la disidencia.
3. Plataformas tecnológicas: Aunque las empresas
tecnológicas no tienen un interés político directo, se benefician enormemente
de la atención y el tiempo que los usuarios pasan en sus plataformas.
Perjudicados:
1. Democracia y transparencia: La manipulación política a
través de las redes sociales socava los procesos democráticos.
2. Ciudadanos comunes: Los ciudadanos son las principales
víctimas de la manipulación política en redes sociales.
3. Oposición política y minorías: Los actores políticos que
se oponen a los regímenes autoritarios, así como las minorías y los grupos
disidentes, a menudo se ven afectados por las campañas de desinformación y
ataques coordinados.
Para los que no estáis muy familiarizados con la terminología os explico que es un Bots:
Un bot es un programa informático diseñado para realizar tareas automatizadas en internet, que normalmente requerirían intervención humana. Los bots pueden ser muy sencillos, como los que envían respuestas automáticas a correos electrónicos, o muy complejos, como los que interactúan en redes sociales o simulan conversaciones con usuarios.
Tipos de bots:
1. Bots de redes sociales: Son utilizados en plataformas como Twitter, Facebook o Instagram para automatizar interacciones como seguir cuentas, enviar mensajes o publicar contenido. Algunos bots se usan para hacer crecer artificialmente el número de seguidores o para influir en debates, promoviendo ideas o tendencias.
2. Bots de chat (Chatbots): Estos bots están diseñados para interactuar con los usuarios mediante texto o voz, simulando una conversación humana. Son muy comunes en atención al cliente o para responder preguntas frecuentes en páginas web.
3. Bots maliciosos: Estos bots se utilizan con fines negativos, como el envío masivo de spam, la difusión de virus, o la creación de cuentas falsas en redes sociales. También pueden manipular debates en línea, generar fake news o ataques coordinados (astroturfing).
4. Bots de búsqueda y rastreo: Son utilizados por motores de búsqueda como Google para rastrear e indexar sitios web, permitiendo que la información esté disponible en los resultados de búsqueda.
Los bots pueden ser muy útiles, pero cuando se utilizan de manera maliciosa, pueden distorsionar la percepción de la realidad en las redes sociales o participar en ciberataques.
La conclusion es clara mirar : con escepticismo las reseñas los comentarios etc de las redes porque pueden ser creaciones artificiales que nada tienen que ver con la realidad
Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentira a medias de ningún modo es una media verdad.
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