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  LA UNIDAD ENTRE EL OBSERVADOR Y LO OBSERVADO Introducción La unidad entre lo que mira y lo mirado Observamos el mundo para conocerlo, y en el gesto de conocerlo lo transformamos . A veces, como en la mecánica cuántica, la transformación es literal: la medición altera el sistema; otras veces, como en la mente, la alteración es interior: el cerebro construye lo que percibe al anticiparlo. Entre ambos extremos —el átomo y la conciencia— aparece la misma figura: no hay observación sin un observador . Este artículo recorre esa costura : la línea donde lo observado y quien observa se confunden lo suficiente como para exigir nuevas leyes de claridad. Lo haremos en seis movimientos que se sostienen mutuamente: Desde la física cuántica , donde la medición no es un detalle técnico, sino un problema ontológico: Copenhague, Muchos Mundos, decoherencia, y las apuestas relacionales y probabilistas (QBism) que convierten la observación en parte de la realid...
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  LAS BIBLIOTECAS PERDIDAS Introducción. Las Bibliotecas Perdidas Hubo un tiempo en que el conocimiento no era una abstracción dispersa, sino una forma de arquitectura. Cada libro era un ladrillo de la mente colectiva, y cada biblioteca, un organismo vivo que respiraba a través de las generaciones. Cuando una de ellas desaparecía, no se destruían solo los textos: se fracturaba una continuidad invisible, una corriente de pensamiento que enlazaba a los seres humanos más allá de las fronteras y los siglos. A veces el fuego la devoraba; otras, el abandono la disolvía lentamente, como si la indiferencia también fuera una forma de incendio. Pero incluso entonces, entre las ruinas, algo persistía: la huella térmica del conocimiento, el eco que deja la palabra cuando el soporte se extingue. Esa persistencia —esa resistencia del sentido — es lo que hace que hablemos de bibliotecas perdidas, no de bibliotecas muertas. Porque el saber, cuando ha sido verdaderamente pensado, no desapar...
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  LA EVOLUCIÓN DE LA INTELIGENCIA Introducción La inteligencia no surgió para admirarse a sí misma, sino para resolver la complejidad de estar vivo . No es una excepción humana, sino un patrón que la evolución repite cada vez que la vida se ve obligada a comprender su entorno antes de actuar . En distintos lugares del tiempo —en el océano con los delfines, en el aire con los cuervos, bajo el agua con los pulpos, y sobre la tierra con los primates—, la selección natural halló una misma solución ante el mismo problema: pensar para adaptarse . La inteligencia, entonces, no es una cima en la escala de la vida, sino una convergencia funcional : el modo en que la materia viva responde cuando la simple reacción ya no basta. Cada linaje que la alcanzó lo hizo por caminos distintos, pero todos compartieron algo esencial: la presión constante del entorno, la necesidad de cooperar, la memoria del error y el deseo de anticipar lo que viene. Este artículo recorre ese largo viaje de l...